Derecho a una vida sin etiquetas.
INTRODUCCIÓN
Para entender la situación de la comunidad LGBTIQ+ en nuestro país primero es fundamental hablar sobre los disturbios de Stonewall. Lo sucedido en Stonewall consistió en una serie de protestas espontáneas y violentas en contra de un operativo policial que ocurrió en la madrugada del 28 de junio de 1969. El pub “Stonewall Inn”, en ese entonces, era propiedad de la mafia, pero era conocido por ser un lugar recurrente para personas marginadas de la comunidad: transexuales, drag queens,jóvenes afeminados, prostitutos masculinos, etc. Lo ocurrido en Stonewall hizo que años después el mes de junio fuera conocido como el “Mes del Orgullo”, por eso con nuestro blog buscamos reivindicar y visibilizar la diversidad de orientación sexual e identidad de género. Esa fecha es especial para nosotros porque nos permite informar sobre la vulneración de los derechos, la limitación del desarrollo y desaprovechamiento del talento de estas personas pertenecientes a la comunidad LGBTIQ+.
La discriminación hacia las personas LGBT comienza en su entorno familiar. El 92% de los jóvenes pertenecientes a la comunidad esconden su orientación sexual y/o identidad de género de su familia desde el momento que descubren su sexualidad ya que se encuentran enfrentando barreras dentro de sus familiares, en la escuela y en el trabajo para de esta manera descubrir su potencial (Clark,2021). Este ambiente de miedo al ser el centro de la discriminación provoca consecuencias negativas a su salud mental, ya que sienten culpables e impotentes ante lo que les sucede, e incluso se ven en la necesidad de caer en el uso de drogas y alcohol. Por otro lado, los parámetros que se le atribuyen a esta comunidad en el mercado laboral afectan la calidad de vida de los mismos, lo cual desemboca en no reconocerlos como sujetos laborales.
Es probable que las desigualdades preexistentes se vean exacerbadas en la coyuntura en la que nos encontramos, lo cual le dificulta a esta comunidad acceder a servicios críticos, incluida la atención médica, protección social y practicar el distanciamiento social. Una encuesta realizada el año 2019 en el Perú dio como resultado que el 8% de peruanos adultos se identifican con una orientación sexual no heterosexual, es decir que más de 1.8 millones de peruanos no se identifican como heterosexuales (IPSOS, 2019). La diversidad sexual en nuestro país aún es blanco de la discriminación social y legal. Las relaciones homosexuales son legales, por lo que no son objeto de ningún tipo de sanción ni civil ni penal desde 1924. Al igual que las relaciones heterosexuales, son legales entre personas mayores de 14 años con su consentimiento, pero a diferencia de estas no cuentan con reconocimiento legal ante la ley ni beneficios matirales normales dentro de un matrimonio heterosexual. Además, muchas veces la comunidad religiosa trata de meter presión al momento de avanzar en el reconocimiento de sus derechos.
Faltan las referencias aquí, mis estimados
ReplyDelete